Respirar antes de hablar
- Sofia Bianco

- 28. Juni 2020
- 2 Min. Lesezeit
Aktualisiert: 1. Juli 2020

Parte 1:
Mi vida es básicamente un continuo jugar al escondite, es decir, hacerme pequeño e insignificante. Un chico con sus "ralladas", término inventado por el ser humano a principios del siglo XXI. Bueno, lo de los siglos también es algo que nunca he llegado a comprender.
Me gusta estar aislado del resto, aunque según algunos, cuando me da el "vibe" (vibración en inglés, se refiere a un estado de ánimo) soy súper extrovertido.
Extroversión se refiere a la mente del ser humano enfocada en el exterior, alguien que "necesita" estar con otras personas, porque es su principal fuente de energía.
Créeme, todas esas etiquetas que me han puesto a lo largo de mi vida me hacen parecer una prenda de la que no se sabe cuánto, ni que valor realmente tiene.
"El raro", "con mil y una de ralladas", "feo", "guapo", "especial", "creído", "demasiado humilde", "mono" , "egocéntrico", ... en fin, soy mil personajes en uno.
Y luego me vienen diciendo: Lo que te digan los demás da igual hombre, tú céntrate en tu vida y tu deber, el que se supone que deberías estar priorizando. Escribir. Y bueno, aquí me ves, saliendo del esquema social. Y de paso llevo una blusa de estampado periodístico encima de un jersey azul. ¿Feliz?
Sentado en la esquina del suelo del metro con la paranoia de que todos me están observando. Acerté, acabo de mirar hacia arriba y sí, dos personas dirigían su mirada hacia esta figura sentada en el suelo. Sigo observando. Dos seres con los ojos medio cerrados, bueno, qué se va a hacer a las ocho menos diez de la madrugada.
Hay días, en los que me paro a pensar sobre cómo funciona el mundo. Algunas personas creen saberlo absolutamente todo, algunas nunca se han cuestionado casi nada, otras en cambio tienen sus teorías conspiratorias.
Creen en las supuestas predicciones de los Simpsons y en universos paralelos. ¿Y si tienen razón? ¿Qué pasaría si ahora dos pequeños seres vivos, verdes como mocos, con las narices rojas ahora me estuviesen mirando, riéndose y tirando bolitas con forma de caracol a mi cara? De hecho, resolvería el maldito problema de sentir que mi piel pica de vez en cuando increíblemente y que ningún médico se explica esta extraña sensación.



Kommentare