1000 suspiros
- Sofia Bianco

- 27. Sept. 2020
- 1 Min. Lesezeit
Aktualisiert: 27. Sept. 2020

En aquel momento, Raquel supo que se había parado el tiempo. Sentía que sus piernas temblaban mientras que Iván le hacía el amor.
"Suave", susurraba ella en su oído, y el ritmo se volvía lento y espeso.
1,2,3. Cuatro suspiros. Él le tapó la boca mientras rodeaba su pezón con la lengua, sintiendo la respiración irregular en la palma de su mano.
¿Cuántas personas estarían haciendo "el amor" en ese sábado noche? ¿Cuántas de ellas eran pareja, cuántas de ellas amigos, cuántas de ellas ni conocían los nombres de la persona que estaban tirándose?
"Me tengo que ir." Raquel se despegó de Iván a causa de uno de esos mil pensamientos que cruzó su mente:
Todos los tíos son iguales, solo quieren follarte.
Y se lo creyó en ese preciso instante. No hacía falta que alguien intentase convencerla de lo contrario, ya le había puesto etiqueta a aquel chico.
No volvió a verle.



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